Portada Mi Raza Enero 15 2010 Latino Tax Services & Insurance en Olathe Kansas
 
reforma

 

La reforma migratoria añadiría 1,5 billones de dólares a la economía

Washington, 7 ene (EFE).- Una reforma migratoria que legalice a los trabajadores indocumentados y amplíe las posibilidades de migración legal añadiría por lo menos 1,5 billones de dólares a la economía en diez años, según un estudio divulgado hoy.

El informe asevera que la regularización de los 12 millones de extranjeros sin papeles elevaría sus sueldos y la productividad, lo que significa más ingresos tributarios y más consumo.

El estudio está elaborado sobre la base de un análisis de los efectos económicos de la última legalización, ocurrida en 1986, la cual "dio un estímulo a la recuperación", según dijo Raúl Hinojosa Ojeda, autor del estudio.

"Eso mismo es lo que el médico recomendaría ahora mismo" para afianzar el repunte económico, argumentó Hinojosa Ojeda, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

El estudio fue presentado en una rueda de prensa en el Centro para el Progreso Estadounidense, una organización no gubernamental vinculada al partido demócrata que está a favor de la reforma migratoria.

El documento pretende refutar análisis realizados por asociaciones que se oponen a la reforma y que destacan el costo para las arcas públicas de los inmigrantes indocumentados.

Steven Camarota, del Centro de Estudios de Inmigración (CIS, en inglés), por ejemplo, estimó en noviembre que al gobierno federal los trabajadores sin papeles le cuestan 10.300 millones de dólares anualmente por los servicios que reciben, y a los estados y municipios "mucho más".

Camarota afirmó que las pérdidas del gobierno federal "casi se triplicarían" con la legalización de los 12 millones de trabajadores sin papeles, pues éstos tendrían derecho a nuevas ayudas, como el seguro de desempleo.

Dan Griswold, un experto del Instituto Cato, admitió en la rueda de prensa que los inmigrantes usan más servicios públicos que el resto de la población, por su menor nivel de renta, lo que implica un costo para el contribuyente.

No obstante, en su opinión ese factor "se ve minimizado por el impacto positivo general de la inmigración en la economía", un efecto que organizaciones como el CIS dejan de lado.

El Instituto Cato, un centro de estudios independiente, divulgó su propio estudio sobre el tema el pasado agosto y, con diferente metodología, llegó a una conclusión prácticamente idéntica a la de Hinojosa Ojeda.

Según sus cálculos, la reforma migratoria daría 180.000 millones de dólares adicionales a las familias estadounidenses en 2019, frente a los 189.000 millones extras de Producto Interno Bruto (PIB) que estima el documento publicado hoy.

Ambos informes dan razonamientos económicos a favor de una reforma que ha vuelto al candelero político, impulsada por el presidente, Barack Obama, y líderes de su partido.

Sin embargo, el alto nivel de desempleo dificulta la promoción de un canal para la llegada legal de nuevos trabajadores y la regularización de los que ya están aquí, reconoció Griswold.

No obstante, este analista enfatizó que la inmigración no genera desempleo, pues los extranjeros sólo entran en el país si hay oferta de trabajo.

Al contrario, el influjo de empleados con bajo nivel educativo abre nuevas oportunidades de trabajo a contables, gerentes y personal cualificado en general para dirigir la nueva mano de obra, a juicio de Griswold.

El estudio de Hinojosa Ojeda calcula que la deportación masiva de inmigrantes destruiría 2,6 billones de dólares del PIB del país en diez años, sin contar el costo del proceso para enviar a millones de personas de vuelta a sus países de origen.

"En todos los sectores de la economía una política migratoria más restrictiva sería algo catastrófico", señaló el profesor.

Una solución intermedia, la creación de un programa de trabajadores temporales que no abra la puerta para la residencia permanente, generaría un beneficio de 729.000 millones de dólares en diez años, según sus cálculos.