Portada Mi Raza Enero 15 2010
 

 

 

El gran acelerador en busca del origen del universo

El acelerador de partículas LHC está ofreciendo grandes sorpresas y alegrías al mundo de la ciencia. Se trata de un colosal proyecto, un túnel de 27 kilómetros de longitud, situado a 100 metros bajo tierra en el cantón de Ginebra, en la frontera franco suiza. El objetivo: descubrir los secretos de la materia, así como el origen del Universo.

En el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) se han invertido 12 años de trabajo, 4.000 millones de euros y el esfuerzo combinado de 7.000 científicos. El acelerador se puso por primera vez en funcionamiento en el verano de 2008, en medio de una gran expectación de la opinión pública y científica internacional. Apenas nueve días después, en el mes de septiembre, se produjeron una cadena de fallos técnicos.

El acelerador comenzó a funcionar nuevamente a última hora del pasado día 20 de noviembre con el lanzamiento de haces en una sola dirección, después de 14 meses de inactividad, en los que los fallos fueron reparados.

Sólo diez dÌas después de inyectar los primeros haces de partículas, se logró acelerarlos hasta una energía de 1,8 teraelectronvoltios (TeV) que es el record mundial. De esta manera el LHC se ha convertido en el acelerador más potente que se ha construido nunca. A pesar de las reticencias para alcanzar esta velocidad, el equipo cientÌfico decidió apostar por incrementar la potencia, debido a la buena marcha del acelerador y la seguridad que ofrecía.

GRANDES AVANCES
INESPERADOS

El Centro Europeo de Física Nuclear (CERN), ubicado en Ginebra (Suiza) reveló que tan sólo tres días después de volverse a poner en funcionamiento, haces de protones ya estaban circulando en direcciones opuestas en el acelerador de partículas, aunque todavía se trataba de pruebas a baja velocidad.

Pero, mayor fue la sorpresa cuando la comunidad científica hizo público que se habÌan conseguido las primeras colisiones de partículas, lo que llevó a la comunidad científica a recuperar la esperanza y a celebrar lo que puede significar el principio de un extenso e inusitado mundo de conocimiento futuro.

Conforme se manden más haces y vaya aumentando la velocidad a la que los protones circulan gracias al acelerador, se podrían producir algunos choques, que de todas formas tampoco revelarían información solvente.

La existencia de esa partícula, que debe su nombre al científico que hace 30 años predijo su existencia, se considera indispensable para explicar por qué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre ellas.

"Podemos anunciar con gran entusiasmo que ahora mismo están circulando haces de protones en direcciones opuestas y que lo hacen en condiciones magníficas", señaló en una rueda de prensa Steve Myers, director del LHC.

Si todo marcha como hasta ahora, se espera que las colisiones a altas velocidades, que permitirán a los cientÌficos obtener los datos jamás logrados sobre la creación del Universo, se produzcan a principios de 2010.

‘Hay un programa de física dirigido a entender todos estos aspectos. Uno que utiliza el LHC como un gran microscopio para estudiar la parte fundamental de la materia y otro como un gran telescopio que nos va a decir cómo está hecho el universo actual’.

‘Esta máquina lleva un desarrollo tecnológico que a la larga puede tener muchas aplicaciones en la sociedad. Con el acelerador anterior se tuvo que crear la ‘Web’, que ahora todo el mundo utiliza, para comunicarnos entre los físicos. En la actualidad se ha creado una estructura nueva para podernos comunicar y compartir los datos que es el ‘Grid’, una red de ordenadores y compartimentos de recursos para facilitar el trabajo entre nosotros. También estas tecnologías se están adaptando para otras áreas de conocimiento, como el desarrollo para el diagnóstico en medicina, basado en detectores de partículas. En ese sentido no solo es saber por saber, también nos lleva a aplicaciones tecnológicas que en nuestra vida cotidiana tienen su relevancia’.